english español       Este artículo se publicó el 8/23/2000 en una columna de osOpinion.



Escrito por: Byron Sonne

A contra B , o por qué deberían callarse los dos


Parece que no puedo ir a ningún sitio sin encontrarme con un “flamefest”, algo así como un slogan difamatorio. Existe el siempre presente 'BSD contra Linux', sin embargo esta semana parece ser 'Gnome contra KDE'. Por lo que a mí respecta también podría ser 'Coca Cola contra Pepsi' o 'Fiat contra Seat'.

Sólo quiero que se callen.

Os diré por qué, pero primero dejadme exponer mis motivos. Soy tan culpable de este comportamiento como la mayoría de la gente; Este artículo está dirigido tanto a mí mismo como al lector que ahora mismo me está leyendo.

Es un comportamiento muy humano el tomar partes y entrar en disputas. Al hacer esto nos sumergimos en poderes fundamentales perfectamente capaces de vencer nuestro sentido común y nuestra individualidad. No existe ninguna forma de evitar los aspectos negativos ya que proceden del mismo lugar que las motivaciones (siempre positivas) que nos hacen evolucionar como especies. No son irreconciliables, de hecho, son complementarios. Pero dejémonos de parloteo melodramático a lo 'ying yang' y vayamos a algo práctico.

Lo que desconcierta a mucha gente, y a mí mismo, es la facilidad con la que nos sentimos avasallados. En lugar de hacer frente al insulto o a la crítica honesta con donaire y de buen talante, respondemos enfadados y con más insultos. Esto no es un fenómeno nuevo ni atípico, ha existido siempre y sobrepasa todas las fronteras culturales. Ya no se admiten disculpas, poseemos historia suficiente como para aprender de nuestros errores y cambiar. Todos sabemos que no tiene sentido hablar encolerizados o enfadados y que es mejor calmarse antes de hablar o de dar una respuesta de la que más tarde seguramente nos vamos a arrepentir.

El problema se manifiesta hoy en día con frecuencia y de manera impetuosa. Incluso si no existe tragedia alguna, los medios de comunicación se encargan de crearla. Si visitamos la página zdnet.com vemos un claro ejemplo de ello: un artículo con el título “Amenaza de guerra entre Gnome y KDE”. Uno puede tachar este título de periodismo barato, sin embargo eso no niega el hecho de que exista, y existe porque a la gente le encanta. Podemos ver un buen ejemplo de ello en “obras recientes de Fred Moody”. Obviamente están escritas con ánimo de escandalizar; El señor Moody es un periodista lo suficientemente astuto como para saber qué es lo que atrae a la gente. El método es muy sencillo; buscar un tema delicado y hurgar en él. Con el tiempo se encuentra una respuesta, a pesar de ser ésta una respuesta negativa. La naturaleza de la respuesta dejará de ser importante siempre y cuando llame la atención.

Nos convertimos en buitres que sobrevuelan los cuerpos muertos del sentido común y del civismo y hacemos de todo ello un espectáculo para que todos lo vean. No es culpa del señor Moody, la culpa es tan sólo nuestra por no responder como es debido.

Como a la mayoría de la gente, se me inculcó desde muy temprana edad que “si no tienes nada amable que decir, no digas nada”. Mucha gente es lo suficientemente inteligente como para darse cuenta de que una interpretación estricta de este consejo no es lo más adecuado. Es el sentido de esta frase lo que importa. Una vez se entiende el espíritu de estas palabras, uno se da cuenta de que no tiene sentido involucrarse en batallas que no estén basadas en la lógica y no se lleven a cabo ni con moderación ni con civismo. Estas luchas no existen para ofrecer soluciones; Son el equivalente periodístico a la frase “¡mi papá puede con el tuyo!”. Finalizan cuando una parte de la audiencia se ha cansado, no cuando se ha alcanzado una decisión provechosa.

Estas batallas son una distracción peligrosa. ¿Creen que allí en Redmon la gente se pasa el día sentada y gritándose recíprocamente? Yo dudo mucho que tengan constantes debates del tipo: 'FoxPro manda, Acces es una porquería' o '95 es sólo para perdedores, los hombres de verdad utilizan NT'. De lo que estoy seguro es de que la mayoría de ellos comparten objetivos comunes. No pierden el tiempo discutiendo, sin embargo, nosotros sí lo hacemos. Mientras los usuarios de BSD dicen: 'Linux timó a BSD' y los usuarios de Linux dicen: 'BSD está lleno de claves nazis puristas', Microsoft sigue codificando y codificando. Mientras los usuarios de Gnome dicen: 'KDE apesta por culpa de QT' y los usuarios de KDE dicen: 'Gnome es lento, demasiado político y artificial', Microsoft sigue codificando un poco más.

Naturalmente algún 'teorético de la evolución puede siempre decir que todo ello forma parte de un proceso natural. El argumento de más peso ganará y se convertirá en el criterio de base. La fuerza de nuestra sociedad estriba en el hecho de poder elegir. Esto es cierto y estoy totalmente de acuerdo.

Pero sólo estaré de acuerdo si los argumentos dados son lógicos, claros y realizados en un medio cívico. De otra forma se avisan las imperfecciones y faltas. Si yo fuera una mala persona que desease la caída de algún 'free software' o de una empresa colectiva 'Open Source', sabría exactamente dónde y cómo empezar. Intentaría romper filas. Para empezar susurraría al oído de un misionero de Gnome: 'QT tiene un permiso restringido', a un fanático de KDE: 'Gnome es inestable', a un usuario de BSD: 'los usuarios de Linux están empezando a subirse al carro' y a alguien de Linux: 'BSD es demasiado duro e inoperante'. A continuación les diría a cada uno que los otros les están atacando y criticando por la espalda. Contribuiría con mis escritos en las columnas de opinión atacando varias tecnologías sin fundamentar mis críticas con hechos ni con datos. Mis comentarios serían difamantes y fulminantes.

Es por todo esto por lo que me he decidido a redactar unas líneas directrices que, en el caso de seguirse, pueden ayudar a combatir esta locura. Pido a todo el mundo que las adopte, las ponga en práctica y animen a otros a hacer lo mismo.

  1. Trataré a todo el mundo con respeto y educación, independientemente de cómo me traten ellos a mí. Si no soy capaz de hacer esto, me retiraré de la discusión.

  2. Seré justo y honesto y tendré en cuenta a ambos lados. Sin embargo, si veo que sigo teniendo prejuicios, no participaré en la conversación.

  3. Resistiré sucumbir a una batalla. Si acabo viéndome metido en una, me retiraré de ella con elegancia y educación.

  4. Me mantendré frío y no dejaré de lado la lógica en ningún momento. Si lo hiciera dejaría de participar, de manera voluntaria, en la discusión.

  5. No diré nada que no pueda respaldar con hechos. No iniciaré disputas sin argumentos ni hechos que razonen mi proceder.

  6. No hablaré por el mero hecho de sentir el eco de mi propia voz.

  7. Si hago una crítica o señalo algún punto débil, será ofreciendo de inmediato una sugerencia sobre cómo arreglar o mejorar el asunto en cuestión.

Dejémonos de perder el tiempo en tonterías y concentrémonos en lo que de verdad importa. La gente se queja de no poder cambiar las cosas, esta es la oportunidad que tienen de hacerlo.

 


Pequeña biografía del autor


Byron Sonne vive en Toronto, Ontario, Canada y mantiene el sistema NT para ganarse la vida, sin embargo “vive y respira” UNIX siempre que no trabaja. En la actualidad busca oportunidades UNIX con plena dedicación. Le gusta ir en mountain bike (siempre que no tiene el pie roto) y su sueño sería que la gente de Linux y de BSD pudieran aprender a callarse y a llevarse bien los unos con los otros.